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14.-Enigma cuántico. Observación, Conciencia y Libre Albedrío.

La mecánica cuántica encierra un misterio aún no resuelto. Es el núcleo de su existencia. ¿Por qué existe la realidad?, esta pregunta tiene sentido dado que para que un sistema cuántico se torne real, es decir, colapse su función de onda y sus variables tomen valores reales, es necesaria la participación de un observador. Los físicos suelen soslayar este problema dando el atributo de “observador” a cualquier objeto macrofísico. Sin embargo es una estrategia que simplemente pospone la resolución del misterio. El objeto macrofísico y el sistema cuántico no dejan de ser otro sistema cuántico mezcla de estados superpuestos y por consiguiente no pueden ser reales hasta que un observador efectúe una observación. La misma cadena de razonamientos nos hace llegar a constatar que el Universo entero no es más que un sistema cuántico con infinidad de estados superpuestos. Incluso el sistema universo madre y universo hijo es también un sistema cuántico mezcla de multitud de estados.

Sin embargo nosotros somos capaces de observar una realidad. ¿Esa realidad surge de nuestra observación o es anterior a ella? Si es anterior a ella, ¿Quién es el observador que la ha revelado?. Es necesario por tanto definir qué es una observación. De lo dicho en el párrafo anterior se puede deducir que un observador no puede ser otro sistema cuántico normal, dado que ambos sistemas cuánticos serían otro sistema cuántico mayor como superposición de todos sus estados posibles. Una solución a este dilema lo da Hugh Everett con su teoría de universos múltiples. Según esta teoría todos los estados superpuestos de todos los sistemas cuánticos son reales a la vez, el observador simplemente va seleccionando aleatoriamente en esa jungla uno de los posible hilos de la historia.

La propuesta que voy a hacer incluye una respuesta a los conceptos Conciencia y Libre Albedrío además de resolver el Enigma cuántico. La propuesta de Hugh Everett crea los distintos universos en cada acto de observación, desdoblándose el universo en otros tantos según las opciones posibles y siendo reales tantos observadores como mundos. Sin embargo no dice nada de la historia pasada ni del porqué el universo es tal como lo vemos.

Mi propuesta es una modificación de la teoría de Everett en el sentido de que no solo las historias futuras existen en el sistema cuántico del universo sino también todas las pasadas. Es decir, todos los estados posibles desde todos los posibles inicios de universo hasta todos los posibles finales del universo están latentes en el multiverso completo. En este sentido sería un multiverso de nivel IV. En ese universo completo existen latentes todas las historias posibles de todos los universos coherentes consigo mismo que pudieran existir. Es decir, todos los universos posibles con todas sus historias y todos sus finales están creados y han convivido en el multiverso, la función de onda del Universo completo incluye a todos esos universos. Una de esas historias en un uno de esos universos permite la aparición de un sistema peculiar, un sistema que no necesita un observador para colapsar sino que puede colapsar a voluntad y al mismo tiempo elegir uno de los estados posibles como resultado. Esta podría ser la definición de observador: Sistema que no precisa de un observador para colapsar su función de onda. La capacidad de seleccionar el estado después del colapso es la definición de Libre Albedrío. Nuestra conciencia y su capacidad de libre albedrío puede ser definida como un sistema de este tipo. En el momento en que el primer sistema de este tipo hace la primera elección, el sistema cuántico del multiverso colapsa y cristaliza una de las historias posibles, la única que hace posible que aparezca este sistema peculiar. Surge el universo tal como lo conocemos. Desde este punto de vista podemos decir que el origen del universo comenzó al aparecer el primer observador en el universo. La naturaleza de este peculiar sistema puede ser simplemente una determinada combinación de átomos y moléculas en nuestro universo y solo en nuestro universo. Desde un punto de vista religioso también podría ser interpretado como la presencia en el universo de un reflejo de la naturaleza de su creador.

El postulado que acabo de describir en el párrafo anterior da explicación y sustento al principio antrópico fuerte o final.